jueves, 12 de septiembre de 2013

Poscosecha


Limpieza o Selección:
Restos de tierra, exceso de hojas, brotes laterales y pecíolos defectuosos.

Corte de los "tallos":
En campo se cortan a 35 cm en almacén a una longitud entre 27 y 30 cm. El corte debe realizarse siempre por encima del nudo.

Lavado:
Se limpian las pencas mediante ducha de agua clorada, tras su escurrido y se procede al empacado.

Empaque y Transporte:
Los ideal es empacar los rollos acostados dentro de cajas plásticas grandes y alternando en la dirección para que se acomoden mejor, sin llenar demasiado las cajas. Algunos productores colocan los rollos en bolsas plásticas abiertas por los dos extremos, con el cuidado de que las hojas y/o tallos no se doblen ni se salgan de las cajas para que no sean aplastados o cortados por las cajas que se coloquen encima.
El uso de esas bolsas ayuda a recudir la pérdida de humedad. Las cajas deben estar limpias y desinfectadas. 
La venta se hace con base en 100 matas por caja plásticas, o por rollos con cinco matas cada uno.

Las cajas de madera disponibles en el mercado local, no son adecuadas para manejar el apio por su forma, dimensiones y dificultad  para colocarlas unos sobre otras en forma recta y estable.

El transporte del apio a granel no es aconsejable por varias razones:

  1. Manipulación excesiva del producto (en los procesos de carga y descarga), tendencia de los operarios a acomodar los rollos, tirándolos unos sobre otros, o sobre el piso de los camiones, lo que aumenta los problemas de tallos, hojas quebradas y magulladuras por golpes.
  2. Cuando la presión ejercida por el peso de las capas superiores resulta excesiva, las capas inferiores del producto transportado a granel se observan claramente afectadas; rollos de apio manifiestan daños como magulladuras, quebraduras, reventaduras y otros.
  3. El contacto directo con el suelo de los camiones o bodega facilita la contaminación del producto, favoreciendo los patógenos que afectan la calidad del apio y los que afectan la salud de los consumidores. 
  4. Poca ventilación del producto, especialmente en el centro de la carga, lo que favorece el incremento de la temperatura del producto, acelera su deterioro y reduce la vida comercial del producto.
Almacenamiento:
El apio se debe colocar siempre bajo la sombra, en lugares frescos y protegidos del sol (dejarlo en el campo el menor posible). Si se cuenta con las facilidades, la temperatura ideal para el manejo y almacenamiento del apio es entre 0 y 5°C con 98 - 100% HR, condiciones a las cuales la vida útil del producto se puede prolongar por 2 semanas o más. Si no se cuenta con tales facilidades, se recomienda mantenerlo en lugares frescos, protegerlo durante el transporte de la incidencia directa del sol, preferiblemente con cierta circulación de aire entre el producto, para que la temperatura del producto no suba mucha y se mantenga mejor la calidad del mismo.





Embolsado:
Se coloca un film o bolsa para proteger las pencas, recubriéndolas completamente, sin dejar al descubierto los extremos superiores de los tallos.

Tras la realización del proceso anterior las pencas sufres una reducción de peso en torno al 30%, dando piezas de peso  comprendidas entre 400 - 900 gr, siendo los calibres más comerciales los que se encuentran entre 460 - 720 gr.

Enfermedades pos-cosecha:
Las enfermedades causadas por hongos y bacterias en Apio son una fuente importante de pérdidas en la etapa pos-cosecha, particularmente cuando se favorecen por una manejo rudo y un pobre control de la temperatura. Es por ello que el manejo cuidadosa de estas hortalizas se debe hacer en todas las etapas desde la cosecha hasta la venta en el mercado final. Las enfermedades del apio se incluye en el siguiente cuadro: 




Cosecha

Índices de madurez para la corta del producto:
El Apio se cosecha cuando la planta alcanza su máximo tamaño, pero antes de que los pecíolos externos empiecen a esponjarse y secarse, porque esta característica es negativa desde el punto de vista "calidad de consumo". Para el mercado local, el criterio de corta está asociada a los precios, de manera que las plantas se cosechan en estados de desarrollo que pueden variar desde medio hasta completo, sin llegar a la floración.
La mayoría de los productores lo cosechan cuando la planta alcanza aproximadamente 50 cm de altura. Otros dicen que se cosecha de 80 a 90 días después del trasplante. En cualquier caso la planta debe estar libre de tallos florales.
Las plantas de apio deben estar sanas, turgentes, frescas, compactas, con tallos bien formados, firmes y rectos. Hojas marchitas y tallos blandos indican deshidratación y el producto pierde valor comercial. Los mismo sucede con daños por insectos, daños físicos (quebraduras, magulladuras, rasgaduras y otros). La presencia de enfermedades y otros daños, restan vida de anaquel al producto y reducen o pierden totalmente su potencial de comercialización. 

Cosecha:
La cosecha del Apio se realiza en forma manual, utilizando un cuchillo bien afilado para lograr un buen corte. Este se hace a ras del suelo después de las hoja más vieja. 
Es importante desinfectar la herramienta de cortar con alcohol al 70% o con cloro (5ml/litro de agua), lavando muy bien después con agua las cuchillas porque el cloro tiene a oxidar. Todas las herramientas, u otros utensilios que se pongan en contacto con la planta y el suelo y puedan transmitir los agentes patógenos, se deben sumergir en la solución de cloro durante diez segundos. Las herramientas se pueden almacenar después de aplicarles una cubierta protectora de aceite, o lavarlas y secarlas antes de almacenarlas, para prevenir la corrosión.

Su rendimiento están en 20 - 40 tn/ ha y/o 60 - 80 th/ha.

Manejo y Acondicionamiento:

a. Manejo: 
El Apio, por tener una gran área expuesta es muy susceptible a perder agua, se debe cortar en las primeras horas del día. Los síntomas de la pérdida de agua, en el apio, son los tallos doblados, no cruje al partirlo y pierde su apariencia de frescura, además pierde peso, lo cual es muy importante cuando se vende por kilos.

Conforme aumenta la temperatura durante el día, la velocidad de deshidratación del producto (pérdida de agua) aumenta; durante la corta, es aconsejable que las hortalizas de hoja se trasladen rápidamente a una galera o camión tapado y ventilado para protegerlas del sol. Para evitar estas pérdidas, algunos agricultores interrumpen la cosecha durante las horas más calientes y la inician después de las 4 p.m. cuando la temperatura y la radiación directa del sol han disminuido. 

Los agricultores cargan sobre sus hombres los rollos de apio para llevarlos y acomodarlos en cajas fuera de la parcela; deben colocarlos suave y cuidadosamente, sin tirarlos, para evitar golpear el producto, pues ellos podría ocasionar daños mecánicos (hojas y tallos quebrados).

Por higiene, ni el apio ni las cajas se deben colocar directamente sobre el suelo; el producto cortado se debe colocar sobre tarimas de madera, mientras se termina la cosecha. 

b. Acondicionamiento:
Una vez que el apio está en cajas, estas se trasladan a los camiones y/o galeras, donde se procede a prepararlas para mercado de productos frescos.

En el proceso de selección se eliminan hojas quebradas, sucias, enfermas, con coloración anormal, golpes, daños por insectos y con otros defectos que deterioran su apariencia y disminuyen la vida comercial del producto. Se utilizan cuchillos filosos, para un corte limpio (se deben desinfectar con frecuencia); se recortan las raíces de modo que estas no sobrepasen los 5 cm.

El lavado se hace mediante agua con cloro (hipoclorito de sodio generalmente) a una concentración entre 50 y 100 mg/Litro. Para que esta operación sea eficaz es importante controlar la concentración del cloro como se indicó, el pH (acidez) de la solución debe estar entre 6,5 y 7,5 y la calidad del agua (evitar aguas duras). La acción desinfectante del cloro se da por contacto, es decir, es instantánea, pero para asegurar que el agua de lavado llegue hasta los lugares más escondidos, se recomienda inmersión en el agua de lavado por 1 o 2 minutos.











miércoles, 11 de septiembre de 2013

Plagas y Enfermedades

Las tres primeras plagas mas importantes en el Apio es:



Caracoles y Babosas

Caracoles y Babosas


Mosca de la Zanahoria 

Las tres primeras enfermedades mas importantes en el Apio es:

1. El corazón Negro: Es una deficiencia de Calcio (Ca), localizada en la ápice que provoca la muerte del mismo, se previene manejando las condiciones predisponentes (alta temperatura y demanda transpiratoria, falta de riego, vientos secos, exceso de fertilización amoniacal y potásica, falta de Ca en el suelo, exceso de sales) y aplicando soluciones con Ca, a la zona apical cuando se dan estas situaciones. 

2. Deficiencia de Boro: Se diferencia de la de Ca, porque provoca el deterioro de las hojas exteriores de la planta. Además de la deficiencia de dicho micronutriente en suelo, son factores predisponentes el clima frío, alta humedad en suelo que provoca el lavado del elemento, días nublados y los excesos de fertilización nitrogenada. También suele presentarse cuando se realizan plantaciones sin remoción del suelo posterior a otro cultivo de Apio. El control pasa por la aplicación de Boro en el suelo previo al trasplante o bien en el fertirriego y el manejo de las condiciones predisponentes.

3. Viruela causada por Septoria apii: Es una enfermedad que afecta las hojas provocando su destrucción, afectando la tasa de crecimiento y la calidad. La condición predisponente es un periodo prolongado de hoja mojada por lo que es tipica de épocas lluviosas o con mucho rocio y el control se basa en el uso de fungicidas preventivos.









domingo, 8 de septiembre de 2013

Aspectos de Producción

Aporcados:
Cuando se inicia el crecimiento vegetativo no conviene que el "corazón" de la planta se recubra con tierra, ya que se puede producir una parada vegetativa del crecimiento. En cambio, cuando el cultivo esté en pleno desarrollo, es conveniente aporcar las plantas; con esta operación se aumenta la longitud de las pencas. 
Siembra:
Existen dos épocas de siembra en función de los dos ciclos productivos (Invierno y primavera). Las siembras para la campaña de invierno se realizan desde primeros de Julio y a finales de agosto, efectuando los trasplantes desde últimos de agosto hasta final de octubre. El trasplante en primavera obliga a una siembra en semillero durante las primeras semanas de noviembre, teniendo lugar los trasplantes durante los meses de enero y febrero.
El Apio, generalmente, se recomienda hacer semillero y a los días 60 - 70, la siembra en hileras de 1 a 1,20 m de ancho, con una distancia entre plantas de 15 a 20 cm y una profundidad de siembra de 0,5 a 1,0 cm; lo que facilita el riego y la cosecha. A nivel comercial la densidad de siembra más recomendada es entre 80.000 y 85.000 plantas por hectárea. Si la densidad es mayor, se reduce la cantidad de luz que puede captar cada planta, lo que puede provocar pérdida de clorofila, produciéndose un apio amarillento. 

Preparación del terreno:
Es necesario realizar una labor de desfonde profunda, y a continuación dos pases de rotovator, seguida de una labor de acaballonadora, la cual deja el terreno con surcos de 50 cm de anchura y caballones de igual medida. Si la parcela ha tenido cultivos con recolección mecanizada se recomienda realizar un pase de subsolador y romper la posible suela que se puede localizar más profunda.
Control de Malezas:
El apio no admite competencia con las malas hierbas al principio de la vegetación, ya que su crecimiento es lento; es necesario mantener limpio el suelo. El Apio es una hortaliza con el problema del deshierbe bastante bien resuelto, en este sentido se pueden aplicar las siguientes materias activas:
  • Contra gramíneas y malas hierbas anuales: Pendimetalina 33%, presentado como concentrado emulsionable con dosis de 3 - 5 Lts/ha.
  • Contra dicotiledóneas anuales:

  • Contra gramíneas anuales: Prometrina 50%, presentado como suspensión concentrada con dosis de 1 - 3 litros/ha.
  • Contra dicotiledónes vivaces: Diquat 20%, presentado como concentrado soluble con dosis de 1,5 - 4 litros/ha. En trasplantes en épocas calurosas se dejan las malas hierbas sin tratar al principio para que actúen a modo de sombreado y eviten mayores subidas de las temperaturas del suelo.
Fertilización:
Para obtener una buena producción y de buena calidad, es conveniente que el suelo esté bien estercolado.
En fertirrigación, es recomendable aportar micro elementos en cada riego y la propagación puede llevarse a cabo aplicando un abonado de fondo de 25 gr/m2 de 15-15-15, enterrado en el suelo. Tras la plantación, regar diariamente durante una semana sin abono. 

En el caso de las variedades amarillas el abonado puede ser insuficiente, por ello para completar el desarrollo de la planta y darle un porte más erecto se aplican giberelinas a una concentración de 20 ppm; se aconseja que la planta presente de 50 a 60 cm de altura y que no se encuentre inducida a flor y acompañarlo con un fertilizante foliar, por ejemplo urea en una proporción de 200 gr/100 litros de agua.
Cuadro 1. Síntomas de algunos excesos o carentías nutricionales y su efecto sobre la calidad del apio.
Cuadro 2. Es una Guía que permite al productor interpretar los resultados que se obtiene del análisis foliar de las hojas más nuevas, completamente desarrolladas con 6 semanas de edad.

Riego:
En este cultivo es importante mantener una humedad adecuada en el suelo durante todo su ciclo de cultivo ya que una de las principales características para lograr una alta calidad de pecíolos es la suculencia y terneza de los mismos. Se ha encontrado que el apio requiere entre 23 y 34 litros de agua para producir 1 Kg de biomasa fresca y 33 a 50 litros para producir 1 Kg de producto comercializable. 
Se puede utilizar sistemas de aspersión o goteo, en cultivos al aire libre también se utiliza riego por surco. Es importante el buen manejo del riego para evitar las deficiencias de Ca y B. 


Requerimientos Edafoclimáticos

Clima: Es un cultivo de clima templado, que al aire libre no soporta los fríos: cuando la planta está en el periodo de desarrollo, si ocurre una disminución fuerte de temperatura durante algunos días, puede dar lugar a que la planta florezca antes de tiempo. 
Las temperaturas depende de la fase de cultivo:
  • Fase de semillero: Siembra entre 17 y 20°C. Se debe garantizar una temperatura mínima de 13-15°C para evitar la inducción floral.
  •  Fase de campo: Durante el primer tercio del cultivo la temperatura ideal está en torno a 16-20°C. Posteriormente se acomoda a temperaturas inferiores a estás, pero superiores siempre a 8-10°C. Temperaturas mínimas frecuentes próximas a 5°C producen pecíolos quebradizos.
Luminosidad: Necesita abundante luminosidad para su crecimiento.
Suelo: El apio no es demasiado exigente en suelos, siempre que no sean excesivamente húmedos. Requiere un suelo profundo, ya que el sistema radicular alcanza gran longitud vertical. Es exigente en boro, por lo que este elemento no debe faltar en el suelo. Soporta mal la salinidad, tanto del suelo como del agua de riego. El pH óptimo es de 5,8 y los límites entre 5,5 y 6,5; la conductividad óptima de 1mmhos/cm. Es media mente resistente a la salinidad, salvo en estado de plántula donde es más sensible. 
Riego: Este cultivo es exigente en humedad del suelo, pero sin que llegue a ser exagerado; los riegos deben permitir que el suelo esté en un estado perfecto de humedad. Si el suelo sufre sequedad da lugar a un embastecimiento de los tejidos y, por tanto, a una pérdida de calidad. Cuando está en las primeras fases de su desarrollo, el riego debe ser abundante y regular, ya que la plántula debe tener un crecimiento continuo. En todo su ciclo, este cultivo sufre estrés si hay escasez de agua en el suelo. Se puede regar tanto por gravedad como por riego localizado como por aspersión (el riego por aspersión resulta interesante en este cultivo): y necesita una lámina mínima de unos 800 mm.

Importancia Económica y Distribución Geográfica

En los últimos años los mercados se han decantado por las variedades verde pálido en detrimento de las de color verde intenso, especialmente el mercado inglés.
Las variedades de Apio Blanco son demandadas concretamente por el mercado francés. 
En general el consumo se cifra en un 70% de Apio Verde y un 30% de Apio Blanco. Se prevé una estabilización del consumo. Las exportaciones españolas van dirigidas fundamentalmente a: Reino Unido (70%), Francia (10-15%) y otros países (Alemania, Italia, Suecia, etc. 10-15%).
El principal competidor de España en la comercialización del apio es Israel. Francia e Italia no son competidores directos, ya que sus producciones no coinciden con las españolas.

Colombia:
A partir del 21 de Mayo del 2012, los productores y exportadores de hortalizas colombianos comenzaron a vender en los Estados Unidos tres nuevos alimentos como son: Apio, Rugula y Espinaca. Según el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, la autorización se logró después de dos años de gestión por parte de la entidad, ante las autoridades sanitarias del país norteamericano. 
El Ministro destacó la gestión que adelantó el ICA ante la entidad correspondiente en EE.UU (el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal). Además de los beneficios arancelarios que ofrece el TLC a estos tres productos, el Gobierno Nacional destacó el trabajo que se adelanta en el Programa de Transformación Productiva para que el sector hortofrutícola se convierta en un jugador de talla mundial. 
En 2010 Colombia vendió en los mercados externos US$117 millones en alimentos de la cadena hortofrutícola, mientras que el año pasado (2009) las exportaciones cerraron en US$131 millones y en US$33 millones, entre enero y marzo de 2011, según datos de Dane.



Taxonomía y Morfología

Familia: Umbelíferas o Umbeliferae.
Nombre Científico: Apium Graveolens.
Nombre Común: Apio.
Variedades Botánicas: Apium Graveolens variedad dulce y Apium Graveolens variedad rapaceum "Apio-nabo".

Raíz: Tiene raíz pivotante (primaria o central), potente y profunda, con raíces secundarias superficiales. Del cuello de la raíz brotan tallos herbáceos que alcanzan de 30 a 80 cm de altura.
Hojas: Las hojas son grandes que brotan en forma de corona; el pecíolo es una penca muy gruesa y carnosa que se prolonga en gran parte del limbo. En el segundo año emite el tallo floral, con flores blancas o moradas; el fruto es un aquenio.
Semilla: La semilla tiene una facultad germinativa media de 5 años; en un grano de semilla entran aproximadamente 2.500 unidades. Según Thompson y Kelly, la floración en el Apio se motiva principalmente por la acción de temperaturas vernalizantes durante un cierto tiempo (normalmente temperaturas por debajo de 7°C a 10°C, actuando por un período comprendido entre 14 y 28 días), cuando la planta ya tiene un cierto tamaño, momento en que es capaz de recibir el estímulo vernalizador.
Desde que se planta hasta que se recolecta tiene un duración aproximadamente de unos 4 meses.









Variedades

En general, en contraposición con otras hortalizas, se puede decir que El Apio presenta una escasa diversidad, con un número restringido de cultivares. Aunque se mencionan características diferentes en la longitud del peciolo, respuesta a enfermedades, floración prematura, precocidad y otros aspectos que afectan la producción; el germoplasma disponible es bastante similar, con poca variación. La principal diferencia está dada por el color del producto final (color de sus tallos), aspecto según el cual se distinguen dos grupos varietales: El  Apio Verde y El Apio Blanco.

Apio Verde:


Es el de mayor consumo en Costa Rica. La planta es más compacta y de un color verde oscuro desde las hojas hasta casi el centro de la planta, y con mas resistencia en almacenamiento. Este es el tipo dominante en América y en la producción nacional. Los cultivares mas conocidos son: Florida 683, Pascal Gigante, Tall UTA 52-70 y selecciones de este ultimo como UTA 52-70 R y 52-70KH. 

Apio blanco:


El apio amarillo o blanco es el cultivar cuya parte central de la planta se blanquea sola o cuando se bloquea la luz solar a los pecíolos. Para el blanqueo se utiliza el aporque de las plantas, con lo cual se inhibe a la formación de clorofila. La variedad blanca forma pecíolos mas "blandos" y con menor "crujencia" que la variedad verde. 

Características de la Especie




El Apio es una de las tres variedades botánicas de la Sp. Apium Graveolens; en este caso la variedad dulce (Miller).
Las otras dos variedades corresponden al conocido como "Apio-nabo" que pertenece a la variedad Rapaceum y los apios de cortar o de hoja a la variedad Secalium.

Apio variedad dulce (Miller)

"Apio-nabo"

Apio de cortar o de hoja

Historia

El Apio es originado del Mediterráneo y Asia. Esta planta fue mencionada por primera vez, en escritos que daban de 850 a.C. Antiguamente se usó como hierba medicinal por los Egipcios y Romanos, luego los Italianos consiguieron quitarle el sabor amargo. Fue hasta el siglo XVII que se le dio uso como alimento.